Cada tanto, en la escena del rock (y en particular del indie), aparece alguien que, despojando capa tras capa de arreglos y adornos a la música, de laberintos de sonido y espectacularidad, alcanza una cierta simpleza sustancial, logrando penetrar en el corazón del asunto en forma directa, sin disfraz, como una flecha certera.
[+] ver nota